De estas dos definiciones de la actividad del artista escogemos la segunda, si pensamos en la exposición descrita anteriormente: con mayor o menos habilidad, virtuosismo y brío, aparecen sobre el lienzo objetos relacionados entre sí por medio de "pintura" más tosca o más fina. La armonización del todo sobre el lienzo es el camino que lleva a la obra de arte. Esta es contemplada con ojos fríos y espíritu indiferente. Los expertos admiran la "factura" (así como se admira un equilibrista), paladean la "pintura" (como se paladea la empanada).
Las almas hambrientas se van hambrientas.
La gran masa pasea por las salas y encuentra los lienzos "bonitos" y "grandiosos". El hombre que podría decir algo al hombre, no ha dicho nada, y el que podría oír, no ha oído nada.
De lo espiritual en el arte. Vassily Kandinsky. Barral Editores, Barcelona, 1972.
2 comentarios:
Es grandiosoooooo
Uno de mis libros de cabecera.
besitos.
un libro pequeñísimo, ana. me alegro de que está en la cabecera. al margen de las cuestiones sobre la forma, el color, que son bastantes y que irán desapareciendo -los accidentes desaparecen tan pronto- el concepto de fondo es iluminador. la mística...
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